Fernando Boada Martín (1902–1980) fue un destacado escultor cubano considerado uno de los grandes maestros del retrato escultórico en Cuba durante el siglo XX. Es ampliamente reconocido por su asombrosa habilidad para moldear el bronce y el mármol, plasmando con gran fidelidad la psicología y los rasgos de importantes figuras históricas nacionales.